India también va a la Luna

Nueva Delhi, 22 jul (Prensa Latina) Cuando se cumplen 50 años de la llegada del primer hombre a la Luna, India lanza una misión no tripulada para explorar el satélite natural de la Tierra en una hazaña que sólo pocos países han logrado.

Parecería que mucho pudo haberse investigado en el medio siglo transcurrido desde que el estadounidense Neil Armstrong y sus colegas se convirtieron en los primeros en pisar el suelo lunar, pero lo cierto es que aún quedan muchas dudas sobre lo que allí existe, según los expertos.

Por eso la India envió este 22 de julio la nave Chandrayaan-2, diseñada para aterrizar en septiembre y a partir de ese momento investigar depósitos de agua confirmados también por otra misión del país asiático que orbitó en torno a la Luna en 2008.

El despegue, que ocurrió a las 14:43, hora local, se transmitió en vivo en algunos canales abiertos de televisión y el éxito del ascenso provocó una avalancha de mensajes de felicitación en las redes sociales.

De materializarse la hazaña, India será el cuarto país en llegar al lejano satélite ubicado a más de 384 mil kilómetros de distancia, una proeza lograda anteriormente solo por Estados Unidos, Rusia y China.

Además, Chandrayaan -palabra en sánscrito que significa nave lunar- pretende llegar por primera vez a la cara oculta de la Luna.

Para cumplir la tarea la nave está equipada con un conjunto de instrumentos que incluyen un espectrómetro y cámaras con el objetivo de mapear la superficie del satélite, buscar agua y medir la temperatura de su suelo.

El cohete de 43 metros de altura estaba originalmente programado para ser lanzado desde el Centro Espacial de Sriharikota el pasado 15 de julio, pero los científicos advirtieron una falla técnica que se resolvió en una semana.

El primer ministro indio, Narendra Modi, felicitó al equipo de la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) por superar las fallas del lanzamiento anterior y en su cuenta de Twitter escribió: ‘Es un momento histórico (…) Todo el país está orgulloso hoy’.

Esta nación asiática a partir de 1999 comenzó a colocar satélites en la órbita terrestre.

Los logros de la India se acentúan si se compara el presupuesto de la ISRO, de mil 176 millones de euros en 2017-2018, con el de 17 mil 401 millones en 2019 de la NASA, la agencia espacial estadounidense.

De hecho, los indios enviaron una misión al planeta Marte que costó 66 millones de euros, una cifra aparentemente alta pero que palidece en comparación con los 598 millones que gastó la NASA para enviar la misión Maven al planeta rojo.

La ambición de los indios por conocer más sobre el espacio parece indetenible, pues recientemente revelaron las intenciones de tener su propia estación espacial en 2030 y llevar a cabo misiones separadas para estudiar el Sol y Venus en 2023.

Además, el gobierno destinó un presupuesto de 1,5 mil millones de dólares para la misión Gaganyaan que pretende enviar una nave tripulada al espacio en 2022 para conmemorar los 75 años de la independencia del país asiático del Reino Unido.

Es así que con muchos deseos, pese a los modestos presupuestos para tales fines, ahora los indios contienen la respiración mientras esperan el éxito de una tarea nunca antes lograda en la competencia mundial por el espacio: explorar la cara oculta de la Luna.