¿Qué distinguirá a nuestras Empresas de Alta Tecnología?

Con el propósito de estimular el desarrollo de la ciencia y la innovación, y potenciar su relación con la economía, este miércoles entra en vigor el Decreto 2/2020 sobre las Empresas de Alta Tecnología (EAT).

En él, y las tres normativas complementarias que lo acompañan, se definen los elementos que caracterizarán este tipo de entidades, y también una serie de facilidades en su gestión, entre las que se incluyen importantes estímulos fiscales y tributarios.

Elba Rosa Pérez Montoya, titular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), explicó en conferencia de prensa que de esta manera se da cumplimiento al Lineamiento 114, el cual señala la necesidad de promover las empresas con una actividad intensiva en materia de investigación, que cierren los ciclos productivos y comercialicen productos y servicios de un alto valor agregado, con énfasis en el mercado exterior.

Dijo, además, que en un momento complejo para la economía cubana, el hecho de que el país esté apostando por incrementar el empleo de la ciencia, la tecnología y la innovación para su desarrollo, es un mensaje claro de soberanía, sostenibilidad y crecimiento.

Según las nuevas normativas, las Empresas de Alta Tecnología constituyen una vía de conexión del conocimiento con la producción, que deben distinguirse por poseer elevados estándares tecnológicos y una alta calificación de sus recursos humanos.

Entre los principios fundamentales para recibir esta condición, se incluye una alta productividad, que debe superar los 50 000 pesos al año por trabajador y ser sostenible en el tiempo. Unido a esto, el potencial científico expresado en doctores, maestros en ciencias y especialistas de posgrado, debe constituir al menos el 15 % del total de profesionales universitarios.

Aunque pudiera parecer que se trata de indicadores muy altos, la Ministra del Citma señaló que es preciso que las entidades con posibilidades se propongan alcanzarlos. Afirmó que existe un estudio de país sobre cuáles serían las empresas que pueden recibir esta categoría en el corto, mediano y largo plazos.

«Tenemos como abanderado al grupo empresarial BioCubaFarma, pero hay empresas de otros sectores como el industrial y el agropecuario, que también deben optar por esta condición», aseguró Pérez Montoya, y añadió que el Ministerio posee un diagnóstico de las entidades con potencialidades y les ha hecho saber qué les falta para cumplir con los estándares establecidos.

No obstante, advirtió que «no estamos abogando por la cantidad, sino por la calidad». Por tanto, es preciso ser cuidadosos para no otorgar una condición de manera forzada, que después haya que retirar.

Junto a Pérez Montoya intervinieron otros funcionarios del Citma y de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, y de Finanzas y Precios, quienes se refirieron a las prerrogativas que tendrán las Empresas de Alta Tecnología y a las facilidades desde el punto de vista tributario y fiscal: por ejemplo, la facultad de realizar importaciones y exportaciones directas. Además, la bonificación del impuesto sobre utilidades hasta un 15 % (el régimen general que hoy tiene la economía es de un ­35 %), la eliminación del impuesto sobre las ventas, y de los aranceles por concepto de importación de equipos y tecnología.

En aras de reconocer el esfuerzo de sus colectivos, teniendo en cuenta el rol de estas organizaciones de cara a la exportación, se ha decidido igualmente que sean ellas mismas las que definan la cantidad de salarios medios que puedan devengar los trabajadores por concepto de utilidades, eliminando el tope de cinco salarios establecidos para el resto del sistema empresarial.

Tomado de: http://www.redciencia.cu/noticias/ciencias-tecnicas/2020-2-26/que-distinguira-a-nuestras-empresas-de-alta-tecnologia/6813